sábado, 24 de mayo de 2014

36. ShmuEl el Profeta

ShmuEl el Profeta
En esos tiempos había nacido ShmuEl, y de acuerdo a la orden que recibiera su madre directamente de Hashém cuando le anunció su embarazo, fue criado al lado de Elí, en el Santuario de Shiló. El pueblo atendía a las palabras de ShmuEl y le obedecía, y aún más desde que en guerra contra los Filisteos, capturaron éstos el Arca de la Alianza con las Lujót HaBrít y se la llevaron con ellos. 
El rapto fue una maldición para los Filisteos: el más sagrado de los objetos no podía ser manipulado de cualquier modo; y cada ciudad a la que llevaban consigo el Arca, era invadida inmediatamente por una peste espantosa. Devolvieron los Filisteos el Arca a Israel presos de profundo temor, y guiados por ShmuEl, se entregaron Bnei-Israel a crecer y hacerse fuertes en el estudio y el cumplimiento de la Toráh, en el Trabajo Sagrado y en el buen actuar. Nunca antes, desde los tiempos de Moshéh y Iehoshúa, habían vivido Bnei-Israel en una elevación como la de estos días, en que también lucharon y triunfaron contra los Filisteos y los expulsaron de su tierra.
 
Era el momento propicio para merecer el cumplimiento de las profecías y las promesas de un Rey sobre Israel; y el pueblo lo reclamó. Había ya en el pueblo numerosos hombres que aparecían a la altura del desafío: hombres de grandeza, devotos de Hashém, valientes, conocedores de la Toráh. Algunos de ellos eran conocidos por el pueblo y otros ocultos aún a la vista de todos por causa de su humildad, como Shaúl y David. También Avner, Ioáv y sus hermanos, que se hicieron conocer recién mucho después, vivían ya y crecían en Toráh, en sabiduría y buena acción. El pueblo estaba seguro de que alguno de ellos podría ser coronado para reinar sobre Israel, y legar el reinado a su descendencia tras él.
 
ShmuEl, no obstante, no veía las cosas del mismo modo. Elegir un Rey era muy complejo y arriesgado, puesto que luego la suerte de Israel dependería de que su Rey se comportara con justicia ante D's y de acuerdo a la Toráh, y de que sus hijos, tras él, hicieran lo mismo. ShmuEl consideró que era muy apresurado coronar un Rey, y que el pueblo debería continuar en su senda de crecimiento y consagración y avanzar en ella aún más, antes de poner sobre sí un Rey.
 
Mas el pueblo continuó con su reclamo. Los casi cuatrocientos años pasados bajo el mando de los Jueces les habían enseñado que se requería un dirigente poderoso, hombre de D's capaz de conducir a su pueblo en la guerra y en la paz y administrar la justicia, y que pudiera encargar a sus hijos tras él la continuación de la labor, para que el Pueblo no desertara una y otra vez del camino de la Toráh al sentirse desamparado.
 
Acudió ShmuEl a la guía de Hashém, que le indicó prestar oídos a la exigencia del pueblo, y coronar a Shaúl ben-Kish, de la tribu de Biniamín, desconocido públicamente gracias a su humildad, hombre de bien consagrado a la Toráh y el buen actuar, como Rey sobre Israel.
 
Y escribió entonces ShmuEl el libro de los Jueces, y parte del libro ShmuEl, llamado así en su propio nombre.
Desde Iftáj hasta la coronación de Shaúl
Años
Iftáj
6 años
Ivtsán
7 años
Eilón
10 años
Avdón
8 años
Shimshón
20 años
Elí
40 años
ShmuEl
11 años
Total:
102 años

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