sábado, 24 de mayo de 2014

17. La conquista de la tierra de Cna'an


La conquista de la Tierra de Cná'an
La tierra que se encuentra junto a las orillas del Mar Mediterráneo, desde el norte junto a las montañas del Líbano, hasta el sur rozando el Mar Rojo, es apta y está preparada para una vida sagrada y pura. Con ese fin fue creada por D's. Pero por muchos años, no hubo en el mundo personas adecuadas, cuya naturaleza y su conducta fueran aptas para aprovechar la especial sacralidad de la tierra. En esos tiempos, se asentaron en ella pueblos descendientes de Cná'an, cuyo estilo de vida contradecía el carácter sagrado de la tierra, que fue contaminada por sus malas acciones. 
Cuando Bnei-Israel salieron de Egipto, les ordenó Hashém llegar hasta su tierra y consagrarla a una vida de santidad y pureza, de acuerdo a la Toráh que les entregó. En cuanto hace a los pueblos que se habían establecido en la tierra de Cná'an, Hashém instruyó a Israel poner ante ellos tres posibilidades: podían, en primera instancia, someterse a la fe verdadera y adoptar en sus vidas las siete mitsvót que había dado Hashém a Nóaj, cuyo incumplimiento pone a los hombres casi en pie de igualdad con los animales; y tornarse así "guerím toshavím", extranjeros con derecho a convivir con Israel en su tierra. Si rehusaban hacerlo, aún podían abandonar la tierra de Cná'an y mudarse hacia otro de los muchos territorios que se hallaban disponibles y vacíos entonces. Mas si se negaban tanto al cumplimiento de las siete mitsvót como a irse de la tierra, deberían Bnei-Israel salir a la guerra contra ellos, hasta no dejar ni uno de ellos con vida en la tierra de Israel.
 
Todos los pueblos les temían. Uno de estos pueblos, el Guirgashí, abandonó la tierra y halló nueva residencia en una de las tantas tierras que se encontraban libres entonces, junto a tantos otros pueblos que se movían, nómades, de lugar en lugar y se cedían unos a otros sus tierras. Otro pueblo, el Guiv'oní, decidió acogerse a las condiciones del Pueblo de Israel. Incluso una mujer se unió por propia cuenta a Israel, y ocultó a los espías hebreos en su casa, y reconoció a Hashém como único D's en los cielos y sobre la tierra. La mayoría de los otros pueblos, no obstante, optaron por atrincherarse en sus ciudades amuralladas. No salieron a la guerra contra Israel, pero tampoco abrieron sus puertas ni permitieron a Israel ingresar por ellas. Entonces, comenzó la guerra por la conquista de la tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario